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Mostrando las entradas con la etiqueta Inteligencia Emocional

El Costo de Oportunidad Inesperado - Capítulo 5: El Espejo del Alma

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  Capítulo 5: El Espejo del Alma Autor  Sergio Cano  | Bitacorastudios - La vida real profesiones  Abril estaba en su apogeo. Las flores ya no eran promesas ni brotes; ahora eran una realidad vibrante que convertía al Parque Central en un lienzo del mejor impresionismo. Don Elías regresaba de su habitual visita a la tintorería. Había pasado un largo rato charlando con Luciano y, aunque el lector no lo supiera aún, algo se estaba cocinando entre los dos viejos amigos para el futuro del muchacho. Mientras caminaba, Elías observaba el entorno con una curiosidad renovada. —"No cabe duda," —se dijo en un susurro— "de que cuando uno mira con calma, descubre mundos nuevos en los lugares que creía conocer. Bajo la sombra de la costumbre, solemos pasar por alto los tesoros más grandes". Notó, por ejemplo, la ausencia de la niña que solía vender chicles en la esquina de la fuente. Su ausencia le pesó. En el orden del mundo de Elías, cada pieza, por pequeña que fuera, er...

El Costo de Oportunidad Inesperado - Capítulo 4: El Centro de la Tormenta

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  Capítulo 4: El Centro de la Tormenta Autor  Sergio Cano  | Bitacorastudios - La vida real profesiones  La cálida brisa de marzo se percibía como una caricia en el alma al amparo de la primavera. Para Elías era todo un regalo, pues sentía que no solo le calentaba los dolidos huesos, sino que, de alguna manera, despertaba su cuerpo y sus emociones de un prolongado letargo. Como un oso que termina de invernar, Elías salió de la cama estirando cada fibra de su ser, sintiendo cómo el calor recorría su avejentado envoltorio. Se paró frente al rayito de sol que entraba por la rendija de su ventana y lo disfrutó como un verdadero presente de los dioses. Por unos segundos el tiempo se detuvo; para él solo existió ese diminuto fragmento de luz. Dejó de lado sus preocupaciones y se centró en admirar la grandeza escondida en la pequeñez, recordándose que el verdadero valor de las cosas no está en su tamaño, sino en su esencia, en su potencial y, sobre todo, en cómo lo percibe ...